Aquí las ganas de reciclar no nos faltan, y si estas leyendo esto, asumimos que a ti tampoco. Pero a veces la ansiedad por ayudar al planeta nos puede llevar a errores en el proceso, porque, como todo en la vida, reciclar tiene algunas reglas que debemos seguir con atención.

Lo primero es que debes conocer bien tu lugar de reciclaje, ya que no todas las plantas o punto limpio tienen el mismo procedimiento, y por ende no tienen las mismas normas. Algunas no aceptan materiales metálicos, la mayoría no reciben productos electrónicos, y todas tienen medidas diferentes para su basura. Si quieres conocer los distintos lugares que reciben materiales para reciclar cerca de ti, mira nuestro mapa de puntos limpios y puntos verdes.

Luego, tienes que separar tu basura. Este es el típico paso esencial del reciclaje, donde debes separar tu basura por tipo para poder distribuirlo en los contenedores correspondientes en el punto de reciclaje. Te recomendamos tener basureros diferentes para cada tipo de basura en tu casa, puede sonar muy espacioso y complejo, pero es una de las medidas que más simplifica el proceso del reciclaje. Necesitarás 4 contenedores distintos para los tipos de basura: plástico, vidrio, cartón y tetrapak. Además de un basurero especial para tu materia orgánica (Aunque si quieres ayudar aún más, puedes destinar todos estos desechos para una compostera).

Por último, asegúrate de lavar todos los materiales que normalmente vienen contaminados con comida, como potes plásticos o cajas de cartón. Estos es porque el proceso para reciclar plásticos, papeles y cartones  implica transformarlos en una pasta que se reutiliza para producir nuevos materiales, y elementos como aceites y grasas impiden lograr esto.

Además de esto, te recordamos que materiales como aparatos electrónicos o pilas son especialmente sensibles porque contienen elementos químicos como silicio, y requieren de plantas especiales para ser reciclados, por lo que debes llevarlos a un punto limpio especial para deshacerte de ellos.