Es bastante conocido el daño a la salud que causan los cigarrillos, tanto al cuerpo de los que los consumen como al de aquellos que respiran el humo de otro fumador. Pero estos productos no solo atacan nuestros pulmones, sino que también a los del planeta.

El desecho de cigarrillos

Aproximadamente el 75% de los cigarros que se fuman terminan en el suelo, en las calles y veredas,  lo que equivale a aproximadamente cuatro billones de colillas que se convierten en basura. Las colillas son un objeto que la mayoría de la gente trata de desechar rápido, son olorosas y molestas, y a pesar de que se dispongan ceniceros y contenedores públicos para botarlas, la práctica de simplemente dejarlas en el suelo está muy arraigada. Según un estudio de Keep America Beautiful, poner basureros especiales para cigarrillos en lugares públicos solo disminuye su contaminación en un 9%, es decir, el 91% de las personas que fuma desecha las colillas en la calle, a pesar de tener un cenicero cercano.

La contaminación

La gente no suele darle importancia a las colillas de cigarro ya que se asocia a materiales biodegradables, como papel. Pero aquí hay un truco, el filtro de los cigarros está hecho de diminutas fibras de acetato de celulosa, un plástico muy contaminante que además se llena de toxinas provenientes del tabaco fumado. Sumado a esto, el papel de los cigarrillos está bañado en químicos para controlar la velocidad de quemado y que las cenizas se mantengan uniformes.

Todo esto hace que los cigarrillos sean objetos muy contaminantes. Si tenemos un estanque con ocho litros de agua, solo basta una colilla de cigarro para que se contamine por completo, a tal nivel de que ya no pueden desarrollarse microbios en él y animales pequeños no podrían sobrevivir mucho tiempo en ese ambiente.

El problema del reciclaje

La mezcla de materiales y su alta contaminación hace que los cigarrillos se vuelvan un producto muy difícil de reciclar. De hecho, estos no pueden dejarse en puntos limpios o desecharse junto a los residuos orgánicos. Para reciclar colillas de cigarro se requiere de un proceso especial que separe el papel y residuos de tabaco (materiales orgánicos que son fácilmente compostables) de los filtros. El acetato de celulosa de los filtros puede ser procesado y reutilizado en varios productos, ya que es un plástico simple que se puede incorporar a otros procesos de reciclaje.

En Chile Sin Basura recomendamos, antes que nada, dejar de fumar. Pero si no estás dispuesto, puedes recolectar tus colillas de cigarro y guardarlas para llevarlas a servicios especializados de este reciclaje. En Chile, la marca IMEKO se dedica específicamente a la recolección y el reciclaje de estos productos.