Esencialmente, lo que estamos haciendo acá es salvar al mundo. Quizás no lo notes, pero con cada residuo que decides reciclar o reutilizar, estás aportando un poquito a salvar el mundo. A veces parece como si nuestro pequeño aporte no fuera mucho, se ve como algo diminuto en la escala gigante de basura y contaminación que se produce todos los días, así que, para que no te desanimes, te tenemos un pequeño ejercicio.
Queremos que veas, en términos tangibles, el impacto que estás generando con tu reciclaje, así que te traemos un par de datos para que midas cuanto estás cambiando el mundo.

Imagina que cada día, en el trabajo, para acompañar tu almuerzo, tomas una botella de agua. Esta botella probablemente es de plástico PET, el plástico más reciclable de todos. Todos los días, al terminar de almorzar, en vez de botar esta botella al basurero, separas su tapa y la echas en el contenedor de reciclaje. Al cabo de un mes, habrás reciclado 22 botellas de plástico (una por cada día hábil de la semana). Con el plástico de esas 22 botellas se puedo fabricar una camiseta de adulto, que abrigó a alguien que estaba pasando frío en este helado invierno.
¿Ves? eso lo puedes lograr con solo reciclar una botella. ¡Imagina todo lo que logras si sigues todos nuestros tips de reciclaje!

Veamos otro ejemplo. Imagina que eres padre o madre, y tienes una gran familia, con tres niños. Como eres un padre muy responsable, los educaste para alimentarse bien, y todos los días desayunan un pequeño bowl de cereales. A ese ritmo, una caja de cereales debería durar aproximadamente 2 semanas en tu casa. Al cabo de 4 meses, habrás consumido 8 cajas. Además, como tus niños son muy inteligentes y les motiva cuidar el planeta, ellos se preocuparon de que todo ese cartón se reciclara. Con ese papel reciclado, se pudo imprimir un libro de 300 páginas, y un niño pudo leerlo y enamorarse del mundo literario de Harry Potter. Tu familia le regaló a un niño un sueño.

Los aportes pueden ser pequeños, y los cambios parecen diminutos, pero la verdad es que estás impactando mucho más de lo que crees.
Un último ejemplo. Eres un universitario, tienes que leer mucho para tus ramos, por lo que gastas muchísimo en fotocopias. Todo ese papel se está volviendo difícil de manejar, así que al final del semestre, convences a todo tu curso en un ramo de reciclar sus fotocopias, para deshacerse del papel de una forma más amigable con el planeta. Si cada uno de tus compañeros utilizó solo una resma en todo el semestre, juntos habrán reciclado casi 60 kilos de papel al terminar de estudiar. Esos 60 kilos de papel reciclado equivalen a un árbol. Tu curso evitó que un árbol fuese talado y en vez de eso se convirtió en el hogar de tres nidos de pájaros y entregó oxígeno suficiente para que 4 personas respiren aire limpio. 

Lo que queremos decirte con todo esto es que, con pequeñas acciones, podemos lograr cambios que se vuelven gigantes. Por eso tu aporte, tu pequeño granito de arena en esta playa, es fundamental para que logremos un Chile Sin Basura.