En Chile Sin Basura nos gusta mostrarle a la gente que tienen un inmenso poder cuando se proponen algo. Las pequeñas acciones, que muchas veces nos parece que no importan, en realidad generan un gran impacto en nuestro mundo, así que queremos mostrarte las grandes cosas que podemos lograr si todos los chilenos nos comprometemos con este desafío.

Pensemos en la acción más básica que puede hacer alguien que se propone reciclar. Algo singular, que requiere sólo una instancia de esfuerzo: reciclar una botella de agua. Es solo una botella. No una al día, ni todas las botellas del mes. No, solo una botella en toda tu vida.

Reciclar una botella permite que ese plástico se utilice en hacer otros productos, y así se ahorra la energía que normalmente se necesita para fabricar el plástico de una botella. Por cada botella reciclada se ahorran cerca de 180 watts, parecido a lo que gasta una ampolleta común de luz cálida en 3 horas.

Queremos que todos los chilenos se comprometan con este desafío. Que los 18 millones de habitantes de nuestro país hagan un pequeño esfuerzo por reducir su basura.

Si todos los chilenos siguieran este ejemplo anterior y reciclaran una botella (de nuevo, solo una en toda su vida) ¡se ahorraría suficiente energía para abastecer el Costanera Center durante 5 días!

¿Que pasa si reciclaramos un poquito más? Si cada chileno se hiciera cargo de una botella al mes ¡en un año ahorraríamos suficiente energía para iluminar Villarica !

Vista aérea de Villarica de noche.
¿Y si fuera una botella al día? ¡Podríamos abastecer a la región de Valparaíso durante más de 4 años!

Todas las acciones que hacemos solos parecen ser pequeñas y poco importantes, pero en realidad forman parte de un todo que representa un gran esfuerzo a nivel país, con el cual logramos grandes cambios.