Alejandra composta, recicla y cultiva sus propios alimentos. Para ella, esto no es un acto extraordinario, sino un hábito tan natural como lavarse los dientes. Desde su rol de madre y profesora, esta mujer de 41 años ha buscado transmitir su pasión por el medio ambiente a las nuevas generaciones y ha impulsado diversas iniciativas con el sueño de lograr un #LosAngelesSinBasura. 

Alejandra Burgos (41) vive en la Villa España, de Los Ángeles. Es profesora de un colegio local, donde junto a sus alumnos intentó implementar un punto verde que lamentablemente no se concretó debido a la pandemia. En su casa, junto a sus hijos de 14 y 7 años, construyó un huerto orgánico, desde donde obtienen muchos de los alimentos que consumen cada día. También recicla la mayor cantidad de residuos y cuenta con una compostera y una vermicompostera para gestionar sus orgánicos.

Su interés por vivir de forma más sustentable es algo que aprendió de su familia, quienes “al vivir en el campo tenían otra forma de ver la vida. Eran más conscientes de no desperdiciar nada y de vivir en armonía con el entorno” dice.

Durante el último año, sus ganas de seguir aprendiendo sobre el tema la llevaron a contactar a un grupo de recicladores de aceite, de quienes aprendió a manipular correctamente este residuo para fabricar jabones de uso doméstico. Además, participó en la #Jabonatón2020, una iniciativa internacional que busca educar sobre este tipo de reciclaje y conseguir que recicladores de distintos países fabriquen jabones simultáneamente para donarlos a distintas organizaciones.

¿Qué espera para su comuna? Esta angelina sueña con implementar una planta de reciclaje de tetrapack con la que además logren generar empleo local.