Compostaje: cómo llevar la comida de tu plato a tu jardín

Compostaje: cómo llevar la comida de tu plato a tu jardín

Más de la mitad de la basura que producimos en nuestras casas son residuos orgánicos, es decir, restos de alimentos que consumimos. Piensa en todas las cosas que echas en un basurero cuando estás cocinando: cáscaras de huevo, cabezas de pimentones, el arroz que se pega a la olla, o la comida que no pudiste terminar. ¡Imagina lo mucho que podrías reducir tu basura si todas estas cosas orgánicas pudieran reutilizarse!

La buena noticia es que,  sí se puede, y es mucho más simple de lo que uno cree. Aquí te enseñaremos a construir tu propia compostera.

Construye tu propia compostera

Lo primero que necesitas es un contenedor, como una cajonera. Puede ser una caja de madera o de plástico.

El contenedor necesitará un par de orificios en la base, ya que queremos que haya oxígeno fluyendo dentro de tu compostera.


Recuerda tener una segunda base para tu compostera, como un plato, ya que botará algunos líquidos cuando la comida se empiece a descomponer.

¿Qué va dentro de mi compostera?

La caja se alimentará de dos tipos de materia: 

1.- La verde, que por lo general es húmeda y le aporta nitrógeno al sistema. Pueden ser cáscaras de frutas, de huevos, café molido, restos vegetales, plantas, arroz o pastas cocinadas, etc. La mayoría de tu comida cae en esta categoría.

2.- La café, que es seca y le dará carbono al compost, además de ayudar a prevenir malos olores. Puede ser hojas secas, cajas de huevo, papeles, diario, ramas, etc.

Estas dos materias se deben mezclar con tierra, para darle un bello ecosistema a las bacterias que descompondrán la comida y formarán nuestro compostaje.

¿Cómo uso mi compostera?

Cada vez que termines de cocinar, puedes agregar los residuos orgánicos a esta caja, solo debes airear y mezclar bien cada vez que introduzcas nuevo material. Recuerda que para mantener el equilibrio siempre debes agregar una parte de materia café con una parte de materia verde.

Entre 20 días y 3 meses después, tu mezcla de residuos empezará a formarse en una tierra húmeda y de color negrizo. Este es tu compost, es muy buen fertilizante y puedes usarlo para nutrir las plantas de tu jardín o potenciar un huerto. Y lo mejor de todo, es que encontraste un nuevo uso para todo los residuos orgánicos que se perdían en tu basura.

OJO Es importante que no eches carnes ni productos lácteos a esta compostera. Si bien estos alimentos también pueden biodegradarse y sirven como material orgánico, su presencia crea olores más fuertes y puede atraer vida silvestre que trate de comerse tu compost. Existen otros tipos de composteras donde sí  se pueden reciclar estos alimentos, de ellas te contaremos más adelante.